Guía de niveles: de principiante a avanzado en esquí y snowboard
Iniciación: controlas la cuña para frenar y giras de forma básica en pista verde, aunque todavía con inseguridad. La prioridad en este nivel es la postura, no la velocidad.
Intermedio: enlazas giros con más fluidez en pista azul, empiezas a usar el canto del esquí o de la tabla de forma consciente, y ganas velocidad de forma controlada.
Avanzado: te mueves con soltura en pista roja, ya trabajas técnica de carving o de giro corto, y empiezas a adaptarte a distintos tipos de nieve sin perder el control.
Experto: pista negra, fuera de pista y condiciones cambiantes dejan de ser un problema técnico — el reto pasa a ser de terreno y de lectura de montaña, no de ejecución básica.
Si no tienes claro en cuál estás, no pasa nada: es exactamente lo primero que se valora en la primera clase, antes de decidir por dónde empezar.
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